
Un viejo adagio reza que no se debe “hacer leña del árbol caído”, pero a los honorables dirigentes de las Grandes Ligas y al Congreso de los Estados Unidos parece que se le ha olvidado el significado de esta frase.
La Liga de Grandes Ligas realizó en el año 2003 una serie de pruebas de dopaje a 104 jugadores estelares de esa gran carpa, para determinar si habían consumido algunas sustancias consideradas prohibidas para el uso de los atletas, son los denominados esteroides.
Se supone que esas pruebas tenían el compromiso de la confidencialidad, es decir que sus resultados nunca serán dados a conocer públicamente. Lo extraño del caso es que se han colado cinco nombres de los 104 y para sorpresa de todos, “por coincidencia” tres son dominicanos.
El primero en sonar fue Miguel Tejada, a quien se acuso de perjurio y hasta se le amenazó con quitarle su residencia norteamericana. Luego cuando Alex Rodríguez decide jugar en el Clásico Mundial con el equipo de la República Dominicana, se saca a colación su nombre y ahora, cuando se hablaba de la posibilidad de que Samuel (Sammy) Sosa podría llegar al salón de la fama de Cooperstown, sale a relucir también su nombre. Los otros dos son los norteamericanos Mark McGwire y Barry Bond.
Pero al parecer a los honores miembros de la MLB (Major League Baseball) y del Congreso de Estados Unidos se les ha olvidado de Samuel Sosa y Mark McGwire fueron los responsables de revivir el beisbol de grandes ligas, ya que hacía poco los peloteros habían hecho una huelga y los fanáticos habían abandonado los estadios.
En ese momento de decadencia del Beisbol Samuel Sosa y Mark McGwire comenzaron a conectar cuadrangulares y todo parecía indicar que iban a romper la marca de cuadrangulares para una temporada que estaba en manos de Roger Maris desde el año 1961. McGwire conectó 70 jonrones y Sosa 66.
Producto de esa hazaña fueron incluso invitados a la Casa Blanca por el presidente de turno y revivieron el beisbol e incluso de les denomino los reyes de los jonrones.
A estos datos hay que sumar que en la época en que se dice que usó los esteroides esas sustancias NO estaban prohibidas en las grandes ligas, por lo tanto no cometió ningún delito.
Ahora los honores congresistas norteamericanos dicen que revisaran su caso y qué. No lo pueden acusar de mentir, pues él puede reiterar que no usó sustancias prohibidas ya que en esos momentos no lo eran. Además es su palabra contra la de un grupito de abogados que quizás solo buscan notoriedad pública.
Defiendo a Samuel Sosa no solo como dominicano, sino como un defensor de la verdad.
La Liga de Grandes Ligas realizó en el año 2003 una serie de pruebas de dopaje a 104 jugadores estelares de esa gran carpa, para determinar si habían consumido algunas sustancias consideradas prohibidas para el uso de los atletas, son los denominados esteroides.
Se supone que esas pruebas tenían el compromiso de la confidencialidad, es decir que sus resultados nunca serán dados a conocer públicamente. Lo extraño del caso es que se han colado cinco nombres de los 104 y para sorpresa de todos, “por coincidencia” tres son dominicanos.
El primero en sonar fue Miguel Tejada, a quien se acuso de perjurio y hasta se le amenazó con quitarle su residencia norteamericana. Luego cuando Alex Rodríguez decide jugar en el Clásico Mundial con el equipo de la República Dominicana, se saca a colación su nombre y ahora, cuando se hablaba de la posibilidad de que Samuel (Sammy) Sosa podría llegar al salón de la fama de Cooperstown, sale a relucir también su nombre. Los otros dos son los norteamericanos Mark McGwire y Barry Bond.
Pero al parecer a los honores miembros de la MLB (Major League Baseball) y del Congreso de Estados Unidos se les ha olvidado de Samuel Sosa y Mark McGwire fueron los responsables de revivir el beisbol de grandes ligas, ya que hacía poco los peloteros habían hecho una huelga y los fanáticos habían abandonado los estadios.
En ese momento de decadencia del Beisbol Samuel Sosa y Mark McGwire comenzaron a conectar cuadrangulares y todo parecía indicar que iban a romper la marca de cuadrangulares para una temporada que estaba en manos de Roger Maris desde el año 1961. McGwire conectó 70 jonrones y Sosa 66.
Producto de esa hazaña fueron incluso invitados a la Casa Blanca por el presidente de turno y revivieron el beisbol e incluso de les denomino los reyes de los jonrones.
A estos datos hay que sumar que en la época en que se dice que usó los esteroides esas sustancias NO estaban prohibidas en las grandes ligas, por lo tanto no cometió ningún delito.
Ahora los honores congresistas norteamericanos dicen que revisaran su caso y qué. No lo pueden acusar de mentir, pues él puede reiterar que no usó sustancias prohibidas ya que en esos momentos no lo eran. Además es su palabra contra la de un grupito de abogados que quizás solo buscan notoriedad pública.
Defiendo a Samuel Sosa no solo como dominicano, sino como un defensor de la verdad.
Escrito: por Francisco Garcia
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